El fuego ya no la quemaba
las cenizas se formaban a sus pies.
En las llamas veía reflejada
todo lo que era.
El dolor hace mucho tiempo ya,
que no existía.
Amores efímeros transformados
en humo.
No más recuerdos, risas, llantos.
No más nada.
Sus pies no se movían ni sus
manos temblaban,
Serena esperaba su hora.
LAV