Dicen que una imagen vale más que mil palabras y que a las palabras se las lleva el viento.
Yo siento que las palabras sobran. Cuando uno está con quienes ama las palabras solo decoran el momento, lo acompañan pero no son importantes.
Creo que el lenguaje fue creado para entendernos cuando hay diferencias; para discutir necesitamos palabras pero cuando sos feliz, cuando estás en tu lugar en el mundo no necesitas palabras.
Con mis amigas hablamos en códigos, de cosas vividas juntas y solo nosotras entendemos el significado ahí las palabras sobran. Por eso cuando estás sentado mirando el mar con la persona que amas están en silencio. Cuando vas en el auto, llueve y pasan ESA canción en la radio nadie habla. Porque no es necesario.
Creo que si encuentro un lugar en el que puedo estar en silencio sin que sea incómodo entonces ese es mi lugar. Cuando podemos mirar a esa persona y sin decir nada acompañarla, decirle que la amamos, que la perdonamos ahí está el amor del que tanto hablan.
El amor no está en una foto de instagram con un texto super largo lleno de palabras vacías. Ni en ese peluche, o en ese auto importado. Está en amar sin necesitar palabras.
Por eso cuando uso palabras entiendo su peso. Porque en ellas demuestro lo que siento. No quiero mentir, con las palabras podemos mentir. Con los ojos no.
El amor para mi es cocinarme esa torta que tanto me gusta, es decir “veni y lloremos juntas”, es regalarte ese CD de esa banda de la que vivis hablando, es dar todo sin buscar un gracias a cambio.
Es no necesitar decirte gracias para agradecerte. Porque las palabras sobran cuando amamos.