Al mirarte y perderme en tu, nunca me preocupe por ser cuidadoso; jamas pensé que estaba cayendo a un vacío negro el cual me inundo de frió, melancolía, decepción y tristeza. Me gustaba poder hundirme en tú y perderme en tu mirada. Fui ciego ante el frió que sentía. Me deje llevar por esos ojos que a simple vista parecían llenos de calor. Cuando te veo siento como dejo la realidad y empiezo a perderme en tu miada. Sin percatarme del peligro del abismo que ellos esconden, doy un paso tras el otro y me dejo ir. Guiado por una mentira que me enseñaste y yo quise creer. 

- Monologo de un libro que posiblemente nunca escriba