Sé que nuestra separación es lo mejor, sé que para no herirnos más el uno al otro, es necesario que nos dejemos ir de esta manera.

Aunque batallemos y mantengamos nuestros puños en alto, siempre estuvimos destinados a decirnos adiós, incluso dando todo el amor que tenemos, nunca hubiera funcionado bien. Y me pregunto el por qué y sé que tú también. Sé que te frustra el hecho de que me ames inmensamente y por razones ajenas a nosotros mismos, no podamos quedarnos contemplando el mismo horizonte.

Y duele como el demonio, me siento consumida por el dolor, la realidad está siendo demasiado cruel como para que podamos vivir en ella. Pero tenemos un instinto de supervivencia inigualable, porque incluso de ésta manera, somos capaces de vivir con la herida abierta.

No hace mucho que te fuiste y ya te extraño, no me habías dicho adiós y ya lloraba tu ausencia. No hay día, ni hora, en la que no te piense, y te sienta tan cerca aún cuando estás tan lejos.
Jamás voy a olvidarme de aquellos ojos verdes que me contemplaban de pies a cabeza, ni de esa risa tan tuya, ni de tu boca a escasos centímetros de la mía. Ni me olvidaré de mi, siendo feliz cuando estaba contigo.

Lamentablemente, nuestro amor no se pudo escapar de éste destino cruel, así que no me queda más que desearte lo mejor y recordarte que mi amor por ti, atravesará océanos y fronteras, hasta mi último día de vida.

— Meazyღ