Tengo una grieta en el corazón a punto de aumentar su tamaño. Le puse vendas para taparla, pero cuando empezó a llover salieron volando.

Ayer que caminaste a mi lado, mi corazón se aceleró. Asustada lo agarré entre mis manos tratando de tranquilizarlo, pero de nada funcionó. Parecía un loco, ¿sabes?, jamás me había sucedido eso. Pero lo más extraño fue que la grieta disminuyó su tamaño y en ese momento comprendí que para sanar las penas, el único antídoto es el amor.

-Naylen Serrano.