Estoy sufriendo. No voy a ir a un psic贸logo. S茅 que tengo depresi贸n. Muchos creen poder describirla, pero la realidad es que nadie puede. Es tristeza, impotencia, inutilidad, yo me siento vac铆a. Siento el cambio que hay en mi, esa tristeza en abundancia que antes no era capaz de notar... Cambi茅 y no s茅 si me gusta esta nueva versi贸n de mi.

Mis amigas dijeron que estaba rara, que hablaba menos.
Ya no me divierte estar con ellas, siento que todo lo que hacen es sumamente inmaduro, forc茅 miles de sonrisas para que no me abandonen. No quiero estar sola. Pero me siento sola...

Mis pap谩s solamente est谩n pendientes de mi hermana menor. Todo lo que yo hago, ella lo hace mejor. Las cenas son exclusivamente suyas, donde puede contar todos sus logros y ellos simplemente aplaudir谩n con una sonrisa de oreja a oreja. No les importo.

Mis amigas ahora comenzaron a ignorarme. Ahora s茅 que estoy sola.

--Ustedes no tienen derecho a dejarme de lado, ustedes no tienen derecho a llamarse mis amigas, porque en vez de notar que estoy cambiando para peor e intentar averiguar que es lo que podr铆a estar afect谩ndome, simplemente se alejan, porque les aburro. Sin preocuparse. Sin importarles lo que pueda estar pas谩ndome...

me calm茅 y me observ茅 en el reflejo del espejo. No podr铆a juntar tanto valor para dec铆rselos, ya no les importo. A nadie le importo.
Si muero, nadie notar谩 mi ausencia... si quiera mis padres tendr铆an tanto sufrimiento ya que se podr谩n consolar con Kaia (mi hermana).

As铆 lo hice. Les prob茅 que mis teor铆as eran ciertas. Escrib铆 la carta que les dejar铆a a mam谩 y a pap谩: "Por suerte no le sucedi贸 a Kaia"
Termin茅 con todo. Iba a ser como dormir por un largo rato, sin poder despertar.