Estoy triste todo el tiempo, a veces mis días tan azules también tienen momentos llenos de furia y arremeto contra la gente que me rodea para después sentirme más azul que antes porque soy una persona horrible.
No soy como otras personas que saben perfectamente que hay ayuda para esto, que saldrán adelante por muy mal que se sientan o que no están solos.
Soy de esa gente que sabe que tiene lo que se merece, que no merece ser feliz, que sólo hace daño a los demás o que simplemente da pena. Soy una persona inútil, torpe, fea, cobarde y pesada.
A veces pienso que antes de nacer nos tendrían que preguntar si queremos vivir porque llevo más tiempo sintiendo que esto, que vivir, no es para mí y no he cumplido ni los 20 años.