La nostalgia aparece en cualquier momento y te toma desprevenido, te ataca y te conmueve, te hace valorar lo que tuviste y añorar esos momentos que sin saberlo, se han vuelto tan preciados. La nostalgia aparece en una foto, un lugar, una frase, una canción, está oculta en tu mente y aparece cuando menos lo esperas, a veces te hace desanima, te deprime y te hiere, otras veces te llena de felicidad y añoranza. También puedes aprender de ella, si algo he aprendido de la nostalgia, es a valorar lo que tengo, las pequeñas bendiciones que hacen mi vida feliz, esas pequeñas bendiciones que a veces pasan inadvertidas pero son fundamentales. A vivir en el presente y ser feliz con lo que tengo y con lo que no, a ser feliz con la sonrisa de mi hermana, o con las conversaciones con mi madre, a disfrutar los momentos con mi padre y los juegos y secretos con mi hermano. La nostalgia te hace extrañar lo que tuviste y querer volver a tenerlo, desearlo tan fuerte, querer que se hagan realidad nuestros anhelos. Pero no podemos vivir de deseos, lo que podemos y tenemos que hacer es seguir adelante, si tú has pasado por una situación que como a mí te ha alejado de gente muy preciada, mi consejo es seguir adelante, no olvidarnos por completo de esas personas o sentimientos que extrañamos, porque tampoco es la solución, pero recordarlos y aprender a vivir en esta nueva etapa es algo mucho mejor, porque vivir en el pasado nos puede traer consecuencias en el presente y en el futuro. La vida nos pone muchas pruebas, pero nosotros tenemos la decisión de como afrontarlas; y es que, podemos estar tristes y podemos pensar que estar feliz no resuelve nada, pero es sin duda más bonito y vale la pena, no digo que sentir nostalgia sea algo malo, porque es un sentimiento y es humano, pero como dicen por ahí "todo en exceso es malo" no nos podemos dejar consumir por esos pensamientos y/o emociones, por más fuertes que sean, tenemos que aprender que ahora las cosas son diferentes y que el tiempo de Dios es perfecto, si Él lo desea podremos reencontrarnos con esas personas y podremos pasar buenos momentos con los que añoramos de nuevo, no hay porque estar mal, porque aún con la ausencia de las personas que extrañamos, seguimos teniendo a muchas otras que nos aman, tienes que saber que eres más que esa personas o momentos, son buenos recuerdos pero no son toda la esencia de tu ser.
Mantente feliz, y en el presente que la vida es una sola y no vale la pena pasársela triste.