Cuantas veces te has preguntado que puedes hacer o qué hacer con tu vida, cuántas veces te has equivocado al tomar una decisión y cuantas has deseado no haber hecho algo de lo que ahora te arrepientes.

No es ilógico arrepentirse de haber tomado cualquier decisión, si en su tiempo tú la tomaste porque era lo correcto, porque tú la creías la mejor. No te ha pasado que cuando terminas con alguien te arrepientes de la relación, porque al final no terminaron bien, que raro si antes decías amar a esa persona, y se supone que en su tiempo te hizo feliz.

La vida está llena de decisiones que te pueden marcar el futuro o que quizá solo es una decisión que puede salvar el día o arruinarlo.

Vivir la vida se trata de equivocarte y de no hacerlo, pero que bonito es llorar, reír, enojarte, enloquecer, pero más bonito es cuando aprendes de todo de lo que pasaste e intentas después hacerlo mejor. No te arrepientas de lo que diste de lo fuiste y mucho menos de lo que decidiste en su tiempo, porque en el pasado era para ti la mejor opción