Desde que tengo memoria me hacía la misma pregunta en diferentes lugares; en medio de la noche, mientras la oscuridad me hacía una sola con ella, o en frente del espejo, donde ni mi propio reflejo me reconocía.

He pensando que muchos huracanes han pasado por mi vida, arrancandome así pedazos de ella, dejandome incompleta, dejándome sin identidad.

Las calles están llenas de perdidos, personas que saben donde deben ir, pero no saben donde quieren ir.

Entonces, ¿Quién soy?
Mi mente me ha hecho creer que soy el conjunto de cada lágrima derramada, de cada carcajada, de cada grito y suspiro. Yo soy todos esos momentos incómodos y vergonzosos, soy todas las palabras que dije y las que diré. Soy incluso este escrito, soy todo, pero a la vez nada.

Así de fácil llegué, así de fácil me voy. Pero la diferencia entre llegar e irse la eliges tú.
Yo decidí llegar vacía, pero me iré llena, llena de amor, de momentos, de felicidad y experiencias.

Voy a arriesgarlo todo para saber quién soy.

Y tú, ¿Quién eres?