Caer,

reventarse contra el piso,

hacer añicos las puertas.

Tomar aire,

respirar,

seguir cayendo.

Hacerse amigo de los golpes

y las raspaduras.

Tocar fondo,

resistir.

Aprender a vivir con el dolor

y esa dulce amargura en tu

garganta.

Gritarle a tus miedos,

a tus falsas esperanzas.

Caer,

disfrutar de ese proceso.

Abrazar,

cada parte de tu alma en pena.

Juntar todos tus pedazos

y volverlos a unir.

Respirar,

tomar aire,

Aprender a tocar fondo

y salir de un solo saque.