Alguien me dijo por ahí
que no podré amar jamás,
mucho menos ser amada
sino amo a Dios primero;
y le pido perdón a Él
porque nos engañé a los dos
todo este tiempo,
pues sí que he amado
aunque sea por dentro.

Sino, dímelo tú
¿qué es esto?
¿por qué te siento,
aquí, tan dentro
incrustado en mi pecho?

No me explico si es mentira
o una farsa mal ingeniada,
y si cuando caiga el telón
habrás desaparecido
tan fácil como llegaste.

Porque siempre te reprocho
que no fui yo quien te llamó
que fuiste tú quien llegó
aunque fui yo quien, sin querer
te dejó vencer.

Amor, lo intenté
te quise proteger
de mis teatros trágicos
y mis bandas sonoras tristes
de mis espectáculos que inician alegres
y siempre terminan con un elenco cansado,
escenarios destrozados
y asientos vacíos.

Te quise advertir
que cuando apago las luces
dejo a oscuras a los inocentes
y al volverlas a encender
ya nada queda
solo arena y sucia tierra.

Admito que me ayudaste un poco
cada vez que me volvía de espaldas
y no me seguías,
o cuando creía que me buscarías
y no, en el mismo lugar estabas
ni yo volví
ni tú me gritaste.

Hasta que un día regresé
y no te encontré.

Y pasaron heladas
y volaron las aves
y crecieron los mares,
casi tanto como mi pelo,
y me lo corté
porque recuerdo que te gustaba.

Entonces me enojé
fue ahí que me golpearon
todas tus injusticias
volaron hacia mí
como parvadas enfadadas
y con sus alas me detuvieron
a bofetadas.

Las veces que me quedé
acostada en el sofá
aguardando que tocaras la puerta
y no necesité preguntarte
y tú no supiste explicarme.

Vinieron a mí, en estampida
tus quejas: las silenciosas
y también a gritos.
Mis corajes por no quererte decir
y los tuyos por no querer saber.

Dime tú cuál era el punto
de todo esto
de lo que me encierra el corazón
con camisa de fuerza
y lo estruja con asas de hierro

¿Por qué no querer dejarte ir,
si nunca te sostuve?

¿Será cierto, que viviste en mi cabeza
todo este tiempo?

Mis amigos decían que no me convenías
mi madre dijo que te invitara a salir
-que más perdía-
mi padre nunca supo de ti
al final, solo yo te viví.

Ya no entiendo si te odio
y no sé si te quiero
o es que simplemente
nunca más nos pusimos de acuerdo
porque callé tantas veces
¡y no me preguntaste!
¡pediste que guardara silencio!
creí que lo habías entendido.

Pero, ahí estuviste
y me alentaste
y me sostuviste
cuando no sabías que tenías que hacerlo.

Eres tan extraño.

Ni yo misma puedo saber
si lo que fuimos
si lo que era
lo viste también.

Deseo saber
si me sentiste
como yo te siento,
quiero preguntarte
si te tambaleaste
cuando yo lo hice
y si volviste a tu lugar
como si nunca te hubieras ido
cuando te sonreía
porque yo sí, cuando lo hacías.

Dime si, ahí dentro de ti
sucedimos
respóndeme, si crees en lo que vivimos
porque yo sí.