Para aquella persona a la que le falta recorrer un gran camino:

Aún tienes tiempo, respira.
Quisiera decirte miles de cosas, advertirte de todos aquellos errores que te provocaron insomnio, decirte "Estás bien.", "Cuando crezcas reirás de esto.", "Deja de pensar así.".
Pero si lo hago no podrás llegar a ser lo que somos ahora. Me gustaría que supieras que cuando estés a finales de tus 17 años comprenderás que estar sola no es malo, incluso te gustara conocerte más a fondo. Me gustaría que supieras que perderás aquel pavor a preguntar cualquier cosa a una persona y que no te preocuparas hasta los huesos por aquella presentación que tienes que dar en clase.
Entenderás a los 18 que la gente nunca va a cambiar y que nadie podrá amarte con tanta magnitud de la que tú misma puedes hacerlo.
Podrás finalmente dejar de criticar tu cuerpo en el espejo gritándote lo horrible que eres, para comenzar a decirte que todo el mundo es diferente y que eres hermosa.
Quiero decirte que para dejar que alguien te ame, debes comenzar a amarte, y así finalmente podrás sentir aquella libertad que las críticas te habían quitado.
Quiero gritarte que llorar, reír, hablar gritar, correr, bailar, cantar, discutir, disfrutar, amar…son algo que debes hacer.

Estás viva.

La ansiedad no te mato.
Solo te sostenía, y pudiste hacerla a un lado. Al menos por un momento la dejaste de lado y viste lo que había a sus espaldas.
No moriste en aquella etapa de desesperación, ansiedad y cambios. Sobreviviste, hay más gente del otro lado. Comprendiste que todos esos consejos "cliché" que tu madre te dio resultaron ser verdad.
Puedes sentir, oler, tocar, probar, porque estas viva.

Vas a sobrevivir.
Y estarás agradecida de estarlo.