Vivo repitiendo esa frase que dice ''si querés obtener distintos resultados no hagas siempre lo mismo'' pero lo único que obtengo son contradicciones. Hago algo, me equivoco y después lo vuelvo a hacer, con algunas variantes pero lo vuelvo hacer.
Actualmente he llegado a la conclusión de que en mis 17 años de vida solo he tenido experiencias amorosas que dan pena. Y todas ellas han sido por pretender ser un tipo de persona que no soy.
Me mostré gran tiempo como aquella a la que no le importan los sentimientos y es capaz de demostrar interés de a ratos solo para restar importancia a la situación. Construí un mundo en el que todo lo que yo sentía, lo demostraba de forma inversa. Estuve con chicos, con chicas, y solo encontré efímeros placeres momentáneos que no me llenaban ni un poco.
Todo por algo tan cliché como el miedo. Miedo a que me lastimen y aún así me lastimaron (y también me lastimé). Fui cobarde, no tuve valor, y cuando por fin lo tuve con alguien, no obtuve las respuestas que esperaba al mostrarme transparente.
Hoy quiero intentar algo diferente, pero sigo con miedo. Quiero mostrarme como soy y poner mis deseos arriba de la mesa sin importar que el mundo sea el mundo. Quiero amar y sentirme amada por alguien, y de una forma sencillamente sincera, nada más. Quiero reciprocidad, buenos sentimientos, buenas vibras, sonrisas y tranquilidad. Quiero que con el pasar de los días la ansiedad se vaya aburriendo de estar en mi mente y termine decidiendo irse, lo mismo con el miedo, con el pánico. Quiero irme a dormir en paz, sin dudas, sin preocupación. Quiero armarme de valor y confianza en mí misma.
Quiero darme otra oportunidad.