Esto sucedió cuando recién me mude a una nuevo vecindario, las noches (como de costumbre) eran pesadas, el insomnio me carcomía, y cada noche que me dormía a las 2 am tendía a sufrir de parálisis de sueño. En fin. Estaba cabeceando una de esas noches, según yo estaba despierta, podía mover mi cabeza con libertad así que descarté la posibilidad de un parálisis de sueño, aparentemente estaba equivocada, porque, cuando me voy fijando, en la puerta de mi cuarto hay algo negro con ojos rojos viéndome, ahí me di cuenta del estado en que estaba, pero no tenía tanto miedo, sabía que no me podían tocar y no me podían hablar, cuan equivocada estaba cuando al voltear mi cabeza hacia la ventana veo a un mounstro negro con boca estirada, dientes filosos, ojos rojos pequeños, un cuerpo que no logré distinguir pero con unas manos filosas. Volteé mi cabeza para ver al techo con la vaga esperanza de no ver a otro mountro de esos. Realmente no estaba y no estoy segura de si era uno de ellos, pero dejé de ver, era como una nube negra sobre mi, que solo me dejaba ver un pequeño replandor celeste y los ojos de los demás. Traté de despertarme o de volver a dormir, pero entré en pánico cuando escucho al mounstro hablar, con una voz gruesa me decía que era una de ellos, yo no entendía nada y con mucho miedo me quería levantar. Comenzaron a acercarse y a hablar más fuerte, yo comencé a susurrar que me dejaran en paz, que solo quería dormir. El primero me volteó para ver a la puerta, todo mi cuerpo giró ahí. El segundo mounstro comenzó a susurrarme cosas que ahora no recuerdo, pero si recuerdo decirle de manera ingenua que ellos no me podían tocar y que sería un mal trago. Muy equivocada estaba, como dije anteriormente; el mounstro número dos (el de la ventana), me susurra que si estoy tan segura y con su afilada mano me toca la espalda, me da un escalofrío tremendo y comienzo a llorar, deseo con todas mis fuerzas despertarme, pero todo es en vano. Me sigue diciendo cosas sin sentido y con su gran boca y afilados dientes me muerde el cráneo. Me asusto más, lloro con más fuerza y débilmente comienzo a rezar el rosario (no creo en la religión pero estaba muy asustada, no sabía que hacer). Todos los mounstros se ríen por mi "inocencia", y comienzan todos a rasgarme la piel.

No estoy segura de qué pasa después, pero despierto, llamo a mi mejor amigo y le cuento, estuve hablando con él todo lo que restaba de noche, estaba muy asustada, ya no quería dormir, ya no me sentía segura ni en mis propios sueños.

-Bueno.... Espero les haya gustado leer mi experiencia con paralisis de sueño, si quieren más sueños míos o pesadillas, escríbanme. A su vez, si quieren que las publique, con mucho gusto.