El mundo esta en nuestra contra, la gente que te rodea no es feliz, la tristeza se ha normalizado y solo nos quedamos mirando sin mirarnos, nos atravesamos las almas y nos dejamos perder en recuerdos amenos de personas que ni valoran nuestra existencia. Somos adictos a la nostalgia, necesitamos olores, sabores, imágenes, que nos transporten a lugares y a seres que ya no son.

Unos corren, otros se arrastran, yo solo camino, al final llegaremos al mismo destino, todos confluyen en el mismo génesis,queramos o no, por lo cual entenderemos las causas y los efectos de las partidas sin despedidas de esos que nunca se terminan de ir, que se quedan como espectros que atesoramos aún más que cuando eran tangibles.