No me digas que soy hermosa,
no es que sea soberbia,
sólo que eso se lo podés decir a cualquiera.
La belleza depende de los ojos que la vean.
No me llenes de palabras típicas,
ya hay mucha monotonía en mi vida.
Decime que en tus días malos te hago sonreír,
decime que como yo nadie te hace reír,
decime que me consideras una mente interesante,
decime que te gusta la forma en la que pienso,
decime que te gusta la forma en la que me expreso.
Decime cosas así, cosas que no le podés decir a cualquiera, porque lo estético se pudre con el pasar del tiempo.