Peco de tonta por haberme permitido amarte, por creer que entre tus brazos tenia un lugar seguro, por hacer que a tu lado fuera mi lugar favorito y esperar que yo fuera lo más importante para ti. Me ganaste con tu sonrisa, con esos hermosos ojos cafés y la mirada que tienes que hacían que me derrita, con el control que finges tener sobre tu vida, la maravillosa manera en que me haces sonreír por cualquier tontería, la calidez de tus abrazos, la facilidad que tienes de aprender frases de películas, simplemente tienes algo maravilloso que me hizo enamorarme de ti. Pero ya no quiero nada de eso, no quiero que me sonrías, ni que me mires, no quiero sonreír por ti, no quiero tus abrazos, no quiero escucharte, no quiero saber de ti, pero no porque no te ame... si no porque se que si lo haces caeré de nuevo a ti, y ya no puedo con esto.

Si enlistara las razones de mi dolor...comenzaría con tantas noches sola, tantas promesas rotas, mentiras, tu indiferencia, besos falsos, palabras rotas. Pero si solo tuviera que elegir una, definitivamente es saber que te sigo amando.

Sin embargo tengo que agradecerte por todo lo que aprendí de ti, ahora se mentir, y como no creer mentiras, aprendí que decir para ilusionar a alguien, aprendí lo que el dolor y el rencor pueden hacerle a una persona que era feliz, aprendí todos los métodos para romper corazones, y si quizá no todos, si los mas dolorosos... Me enseñaste a sonreír de la manera mas hipócrita, a decir un "te amo" vació que parecía estar lleno de sentimientos. También desarrolle estrategias por ejemplo, mostrar indiferencia por fuera y desgarrarme por dentro, a que cada vez que me lastimaras me doliera menos. Gracias, de verdad, fuiste el mejor en lo peor.