El hecho de observar, de mirar a través de otros ojos
de ver pasar la gente caminando, de encontrar algún sentido a los reflejos.
De escuchar, hablar y volver a observar.

Detalles son los que te envuelven y los que encuentro.
La simpleza en miradas, en palabras dichas, en intenciones ocultas
en momentos, un café, un té y otro camino.

Caminos distintos que llevan a lo mismo,
a lugares esperando ser vistos o esperando a ser usados
por solo dos, y el resto.

Y sí, el resto lo puede ser todo cuando llenan los momentos
cuando la gente hace el lugar y cuando son testigos de... ¿la vida?
De una manera forman parte, pero me basta.

Me basta con que el reflejo te encuentre, con que el resto sea uno
de observarte con otros ojos,
siguiendo el mismo lapso de tiempo compartido.
Y que seas.