Algunos miembros de mi familia jamás sintieron verdadera simpatía por las películas de géneros de ciencia ficción, o que tuvieran una temática poco realista a su parecer, pero realmente no podían ver lo que yo lograba.

Cada película, para muchos ha de ser solo un entretenimiento visual con duración de 1 hora o incluso más, pero para mí, es de los pocos momentos en donde mi mente realmente puede desconectarse de la realidad, y enfocarse de cada detalle, instante, palabra, idea y todo lo que estuviese al alcance de mi capacidad humana, pero solo yo podía hacerlo, solo yo lograba entender que las películas, son lo más cercano a la idea de un mundo distante pero a la vez tan cercano a nuestro ser y a nuestros más profundos deseos y anhelos, en donde no hay límites, ya que allí tenemos la oportunidad de plasmar nuestros pensamientos e ideas sin necesidad de enredarnos demasiado para explicarlos, porque en ellas se puede expresar todo en nada al mismo tiempo, es decir, las películas son la forma visual en donde quienes tengan la oportunidad de ver, lograran experimentar la conexión de nuestros pensamientos, emociones y sensaciones a través de la capacidad de identificarnos con las situaciones presentadas en aquel tiempo que lastimosamente es limitado por una hora.