Orgullo y Prejuicio (la versión de 2005 con Keira Knightley dirigida por Joe Wright) es una de esas películas que puedo ver una y otra vez. La calidad de los diálogos, la buena elección de casting, la exquisita banda sonora, la ideal dirección de fotografía, y el magnífico vestuario por Jacqueline Durran son sólo algunas de las razones.

Jacqueline Durran es la diseñadora de vestuario del film, colaboradora habitual del director Joe Wright (han hecho Expiación y Anna Karenina juntos, igual que con Keira Knightley). Uno de los retos de la película era que el libro ya se había adaptado para la televisión y deseaban hacer una versión que se diferenciara. En el siglo XIX la silueta era encorsetada y la cintura se marcaba más o menos en el lugar de la cintura natural, y hacia finales de 1790 el talle empezó a subir hasta convertirse en la silueta imperio. Al director no le gustaba la silueta imperio, y le pidió a la directora que intentara retroceder un poco en el tiempo, algo justificado tras averiguar que el libro de Jane Austen se había escrito en 1796, 17 años antes de su publicación. Se estableció una división generacional a la hora de abordar el vestuario: el Sr. y la Sra. Bennet llevan la moda de mediados de siglo, y las hijas se acercan al estilo de la Regencia en algunos detalles. El vestuario es fiel a la época, y de hecho, muchos de los vestidos se hicieron a mano como en aquel entonces. Por ejemplo, la elección del color blanco en el baile de Netherfield para la práctica totalidad de los personajes respondió a la popularidad de ese color en aquel entonces.

Sin embargo, los peinados y el maquillaje se sacrificaron en pro de las tendencias de hoy en día. También es cierto que en general se redujo el estilo recargado de los estilismos en las apariciones públicas. Para el baile de Netherfield, en la realidad las hermanas habrían lucido sus mejores vestidos, adornados con guantes, collares, abanicos, pendientes, peinados complicados… No obstante, los vestidos sus de algodón, cuando tendrían que haber sido de seda o muselina. En otras ocasiones, hay momentos en los que el vestuario no remite en absoluto a la época. Jacqueline Durran hizo algo similar con el vestuario de Anna Karenina. Se fijó en detalles de la vestimenta de los zares y la clase alta del siglo XIX, pero las bases de los vestidos procedían del estilo de la Alta Costura francesa de 1950 con Christian Dior, Balenciaga, Lanvin o Jacques Faith. Una licencia que fue galardonada con un Oscar a Mejor Vestuario. ¿Qué opináis? ¿Se pueden sacrificar detalles históricos del vestuario en favor de una mejor imagen visual y cinematográfica? Yo creo que sí, siempre que se respete el tono general y no haya contradicciones. Hay que tener en cuenta que se trata de una película y no de un documental.

Pasemos a analizar el vestuario de los personajes. Lizzie Bennet es más tomboy, y su vestuario refleja su pasión por el campo en las tonalidades tierra de sus vestidos. Jane es la más refinada (muy buen papel el de Rosamund Pike), Mary la intelectual y práctica, y Lydia y Kitty las adolescentes despreocupadas. Para mostrar la personalidad de Kitty y Lydia lo que hizo Jacqueline fue convertirlas en reflejo la una de la otra. Si una llevaba un vestido verde, la otra llevaba una chaqueta verde, en una especie de asimetría entre las dos. Todas las hermanas comparten ese toque casero y provinciano de una familia con no mucho dinero, efecto que logró haciendo que la ropa pareciera remendada y arreglada una y otra vez. El contraste con las clases altas se hace evidente en Caroline Bingley, mucho más refinada y a la moda. Ella sí luce el corte imperio, en la cumbre de la moda de aquella época.

El vestuario de Darcy (interpretado por Matthew Macfadyen) pasa por una serie de etapas. Primero, en su aparición en Meryton, luce una chaqueta muy rígida, para mostrar su personalidad contenida y estricta. Mantiene ese aspecto durante la primera mitad de la película. Tras la escena con Lizzie bajo la lluvia, se pasa a una silueta igual pero confeccionada con telas más ligeras y suaves. Su abrigo también cambia. Ya no es entrecruzado y lo lleva sin abrochar. Ya al final, esto se lleva al máximo, cuando su atuendo se escapa del estilo del siglo XVIII, justificando el desenlace de la trama.

Situi Web: https://stylelovely.com/stylemeifyoucan/2013/10/14/el-vestuario-de-orgullo-y-prejuicio-con-keira-knightley-por-jacqueline-durran/