En estos días te hablé, nos divertimos un rato, pero simplemente ya no sentía lo mismo, aquel juego de niños que nos atraía, estaba terminando, ya no sentí las mariposas, solo sentía el recuerdo de lo que alguna vez fuimos...nada más.
No se lo que tú sentías pues simplemente nunca tuvistes el valor de decirme aquella palabras tan anheladas para mi, esa llama que había entre nosotros se está extinguiendo y simplemente no puedo hacer nada para evitarlo, tu lo querías así y tu plan está saliendo a la perfección.
Ahora.. ahora tu me miras con aquellos ojos que alguna vez me gustaron tanto, y en ellos me dices cuanto te arrepientes; pero eres un cobarde, pues simplemente los pantalones de hombre no los tenías puesto, si es que tenias..
Sin embargo cariño.. las oportunidades se acabaron para ti, la vida sigue y simplemente no me meteré en algo que no me llevara a ningún lado, espero que esa poca llama que queda, se extinga y nunca mas vuelva, te deseo lo mejor.
-Anónimo.