Fue entonces que me di cuenta del momento que estaba pasando; debí haberte escuchado cuando intentabas hablar pues me percaté muy tarde del dolor que te estaba causando y que mis sentimientos no eran lo de antes.

Arruiné la conexión que nos unía; abrí los ojos, me di cuenta del muro que te estaba atrapando cuando yo menos lo esperaba. Sentí en mi corazón un hoyo tan grande que nada lo podía tapar; lo observé y, era el espacio de la soledad y la tristeza a tu partida puesto que ya no hay meta para tu llegada.

Honestamente siento encontrarme en un bosque oscuro en la que las tinieblas es el mayor factor para la oscuridad en el interior, me escondí entre las nieblas para no hacer notar mi presencia, pero lo único que sentí fue tu falta pues solo veía la luz del destello de mi corazón reclamando a ello; tu falta.

Pensé que la ignorancia era lo mejor para complacer a aquellos que dedicaban el tiempo a gritar a la arrogancia en tiempos complicados, no era mi intención quebrar la pequeña luz que llevabas dentro; soy culpable de tus frustraciones y soy consciente de mis actos. Me siento succionada fuera del espacio y tiempo y en él mis sentimiento y yo no conjugamos ni pertenecen de un mismo lugar.

Solo quiero volver a disfrutar aquellos recuerdos y no poder imaginar que tú fuiste uno de ellos. Ciertamente perdí el criterio y la lógica de mi vida y ahora, únicamente quiero olvidar ese episodio del que nunca quise haber vivido.