Luna despertó en su cama, con la fuerte sensación de que todo lo que hiciera iba a salir bien, era algo extraordinario.
Tan rápido como pudo se preparó para salir a la calle con su café en mano tal cual lo hacía día a día, pero esta vez llevo en su taza una mezcla del café que tomaba siempre con dos cucharadas de crema. Algo ilógico porque odiaba el café con crema pero de todas formas lo tomó.
Caminó por varias calles hasta llegar a un parque al que solía ir cuando era una niña y al que acudía cada vez que su mente se tornaba nublada, pero este no era el caso. De alguna forma algo le decía que era allí donde debía estar.
El día estaba completamente despejado, el sol brillaba y calentaba todo a su alrededor. A lo lejos Luna vio como Alex se acercaba.
Él era el chico del que Luna estaba enamorada pero era inútil hacer algo ya que eran mejores amigos y él nunca se fijaría en su mejor amiga.
Alex se acercó a Luna y comenzaron a charlar. Las horas pasaron tan rápidas que de un minuto a otro el sol se estaba escondiendo y los pocos rayos de este chocaban contra el rostro de Luna haciendo que el brillo de sus ojos fueran aun mas fuertes. Alex estaba perdido en sus ojos, en su sonrisa y el sonido de voz, mientras ella no podía controlar el deseo de que esos ojos solo la vieran a ella, que su cuerpo se uniera al de él en un fuerte abrazo que lentamente llevara a ambos a que rindieran sus labios para terminar formando un beso.
Luna tenía sus mejillas rojas de tan solo pensar en que sus labios y su sonrisa fueran de ella. Alex rogaba que ella lo mirara para ver lo hermosa que se veía estando nerviosa. Él extendió la mano hacia la de ella y lentamente la tomó atrayéndola hacia él de forma que ella también se acercara. Estando a centímetros de ella le dijo que le había cumplido el sueño de tenerla entre sus brazos, también le dijo lo hermosa que era, esta vez ya rozando sus labios.
Ambos entendieron que ese era el momento que esperaron por años. Alex tenía en su rostro una enorme sonrisa de satisfacción mientras Luna toda sonrojada se limitaba a mirarlo a los ojos deseando que la besara.
Él miró sus labios y ella sintió un mar de emociones y sensaciones en todo su cuerpo. En un susurro ella le dijo que lo amaba y fue entonces cuando sus parpados cayeron esperando aquel hermoso y tan deseado beso, pero algo salió mal.
Luna despertó en su cama con una fuerte sensación en su pecho y con un mensaje en su celular....
"Creo que deberíamos hablar"
—Alex