Recuerdo que cuando buscaba a alguien me imaginaba a mi persona ideal, curiosamente él nunca tuvo rostro.

No fue hasta que te vi por primera vez que poco a poco le comenzaron a aparecer tus ojos, luego fue obteniendo tu perfil y cuando te conocí por fin tuvo voz.

Sin notarlo, ya no me imaginaba solo a una sombra, te comencé a ver a ti incluso si no me veías a mi.

Porque fue justo cuando me di cuenta al escucharte cantar esa canción a lado mío que por fin estaba enamorada pero la espera no había acabado...

...solo comenzaba.