Un día como todos, me levanté a practicar hasta que se hiciera la hora.
Mas tarde, cuando termine, comi algo rapido, me preparé; me maquillé y me puse el traje. Y salí. Subí por las escaleras, no mire abajo, mis nervios se parecían a los de mi primera vez acá arriba.
Respiré hondo, levanté mis brazos dando la señal de que ya estaba lista. Los telones se subieron, un escalofrío recorrió mi cuerpo, estaba todo oscuro, no podia ver nada. Luego de un rato escuché: "Bienvenidos al show", las luces se encendieron, la musica comenzó a sonar, yo, por mi parte, empecé a caminar por la cuerda floja, procurando no caerme.