1) Reír. Creo que la risa da chispa, esa chispa que se necesita para comenzar algo maravilloso. Esa chispa que mata lo malo por un segundo para quedarte con lo bonito.

2) Salir. Compartir momentos únicos con esa persona, momentos que por mas que intentes repetir con alguien más, no podrán ser igual.

3) Llorar. Saber que no todo es perfecto, que aquello que valga la pena, va costar; costará tanto que algunas veces te hará llorar y cuando la tormenta pase, incluso lo amarás más.

4) Platicar. De todo. Del amor, de la guerra, de la felicidad que encuentran en las cosas pequeñas, de tu día, de la señora con peinado extraño que va caminando por la acera, del chiste que escucharon por la mañana, de ustedes.

5) Besarse. Un beso dice más que las palabras, y no diré más porque es justamente eso... no hay palabras que abarquen todo lo que un beso te da, todo lo que te hace sentir.

6) Jugar. Dejar atrás ese mar de responsabilidades que los asfixian día con día y volver a ser niños, aunque sea por un segundo.

7) Bailar. Incluso aunque tengan dos pies izquierdos, eso los va a regresar al punto número uno.

8) Crear lazos, compartir cosas que les gustan, buscar y probar cosas nuevas juntos.

9) Apoyarse e intentar entenderse (esto último no sucederá siempre y ESTÁ BIEN, se vale). Hay que buscar el bienestar del otro, sin olvidar que somos seres individuales y muchas veces está bien ser un poco "egoísta" (como lo llaman en la sociedad), lo que implica pensar en uno mismo.

10) Hacer el amor, y no me refiero a algo físico solamente... hacer el amor va más allá. Es tener conexión con esa persona, es querer fundirte en ella para quedarte así siempre, es querer verlo/a feliz... incluso si eso implica tener que renunciar el uno al otro.

- s.c.