¿Recuerdas todas las noches que nos desvelávamos platicando?
¿Recuerdas cuando nos pasabamos HORAS hablando por mensaje?
¿Recuerdas esa semana en la que nos mensajeabamos diario para decirnos cualquier cosa sin que tuviera ninguna sentido?
¿Te acuerdas cuando yo te contaba mis problemas y tú me dabas consejos?
¿Llevas la cuenta de todas las veces que me hacías llorar y siempre nos enojabamos?
No es secreto que extraño todo eso.
No es secreto que te extraño a ti.
Amaba tu forma de ser, de pensar, de mirar al mundo como tú sólo lo puedes ver.

JAMÁS encontraré a alguien como tú, porque eras el único que escuchaba, escuchabas y aconsejabas.
Te mostré todas mi heridas, y tú las sanabas, una por una.
Extrañaré esos ojos cristalinos, extrañaré esas mejillas rojizas, extrañaré tu mente presiosa, que seguramente sólo se puede encontrar una vez cada año en Venus .

¿Verdaderamente te preocupabas de mí? Realmente no lo sé, pero sí sé que no me dejabas sola.
Sabía que mi mente te intrigaba y tú mente me intrigaba a mí.

¿Qué piensas? ¿Que haces?... ¿Qué sientes?
Por ahora, yo siento que me estoy ahogando, como si todos mis problemas me quisieran ahogar, no tengo a nadie con quien pueda compartirlos, y lo único que me queda es guardarme todos esos problemas. Pero, ¿Qué se le puede hacer si tú no estás a mi lado?

Mi vida no a concluido, mi vida ni siquiera a empezado, pero ya te he encontrado. Sé que te fuiste de mis brazos, y la verdad no sé si volveré a encontrarte en esta vida, pero te juro que si no te encuentro en ésta, te encontraré en la siguiente.