Jugamos a no enamorarnos, y aunque es imposible pensar que algo así fuera a pasar, yo me enamore. Mientras ella en mi vida iba y venía yo perdí, y sí, lo admito, yo me enamoré de ella, De su perfecto rostro, de sus hermosos ojos y su graciosa forma de hablar. Quizás pensaran que es una tontería, pero así es. Me enamoré como un completo idiota. Pero no puedo evitar el quererla abrazar si voy donde ella está. Me faltan estrategias y no conozco otra manera de amar, y me es casi imposible no estar mal, al pensar que fui yo quien jugo mal. Me quedo sin palabras si le intento hablar y ella tampoco me dice nada al verme pasar. Yo jugué mal y perdí, y aunque intenté evitar perderla, No pude. La amo y no sé si la amaré. Pero aquí estoy, Sufriendo por ser un mal jugador.