Es tu color de piel el refugio de las estrellas fugaces
que ven en ti la esperanza de volver a renacer
Y para mí el deseo de nunca acabar;
Donde las emociones se definen
como un néctar suave y dulce como la miel.
A Dios siempre le pido que me anticipe
de tus penas y dolores
Para cubrirte de besos y abrazos para que estos
pasen sobre ti sin lastimarte.
Y al finalizar la tormenta
me arropo con tu piel color canela
y es cuando me siento vivo
olvidándome de las despedidas
para decir; “Hasta pronto Amor”