Me acuerdo que un día en el coche de mi madre hace ya varios años, vi mi propio reflejo en la ventana de coche, me devolví la mirada y pensé: "que fea que soy". En ese momento me di cuenta de mis defectos, no me gustaba nada, ni mi cara, ni mi nariz, ni mi cuerpo. Y hoy en día sigue sin gustarme, pero es algo con lo que tenemos que convivir, algunos verán tu verdadera belleza aunque tu no la veas, y otros no.

Gracias por leerme, nos vemos.

-Noxy