Me gustaría encontrarme a mi misma en estos momentos y poder responder a la pregunta sobre qué está pasando en mi vida.
Porqué todos los que tengo a mi alrededor se alejan y porqué no soy capaz de admitir que me siento vacía sin ellos.
Quizá por orgullo o porque simplemente hacerse la valiente es mucho más fácil que asumir la culpa de los hechos y aceptar que esta soledad no es gratificante, ni mucho menos te ayuda a encontrar eso que estás buscando.
He cometido errores, soy humana y claramente que me equivoco, pero hay cosas que se pueden arreglar pero sólo por cabezonería cuesta llevarlo a cabo. Dicen que rectificar es de sabios, pero también lo es el expresar como te sientes.
Ahora mismo tengo un cúmulo de sentimientos negativos rondándome por la cabeza, me siento impotente, dolida, utilizada, inútil y podría seguir enumerando hasta quedarme sin sinónimos y sin páginas del diccionario.
Ojalá esos sentimientos se disipasen de una forma clara y rápida, como una pequeña tormenta de verano que deja un clima fresco y agradable tras descargar sobre nuestras cabezas.
Pero no, este pequeño mejunje que tengo en la cabeza es más parecido a un huracán, el cual se lleva a todo aquel que se cruce en su camino, mareando, destrozando y dañando todo el entorno.
Me gustaría expresar el hecho de que me siento como si estuviese rota por dentro, buscando a esa persona que consiga pegar uno a uno todos los trozos de una estructura que el huracán ha embestido con fuerza.
Es fácil pensar que vas a poder con esto tú sola, ya que las demás personas de tu entorno también han contribuido a romper esa estructura, pero lo que no sabes es, que ellas también se han cortado al chocarse y que estarían deseando ayudarte a levantarte si fueses capaz de dejar que se acercasen, pero no lo haces porque sabes que van a volver a dañarte en cuanto tengan oportunidad, perdiendo toda confianza que tuvieras es ellos.
Es por ello que intentas buscar a personas nuevas en las que poder confiar, pero el problema estará cuando esas personas también te fallen, y tú volverás al principio de todo y perderás todos esos momentos que te han hecho disfrutar durante un corto periodo de tiempo.
Es en ese momento, con una vuelta a dónde empezamos te das cuenta de que es inútil. Tú también has roto la pared, tú también has hecho que se corten, no es solo culpa suya. Es en ese momento cuando debes colgarte el diploma de Sabio y rectificar sobre tus errores para poder progresar en la búsqueda de esa respuesta que tanto buscas.