te veo como un crepúsculo, tan sobrio, tan apacible, tan sosegado,
me torno color pastel,
me exalto de mi penar y me aseguro de que notes mi existencia como residuos de papel,
te doy un vestigio con mi voz, pero es muy débil,
o esa esa fue tu intención de ignorarme.
paso el tiempo inquiriendo,
me disipo en aromas,
descuido tus direcciones
y nunca sé si fuiste para mí.