La vida siempre tendrá altos y bajos, días buenos y malos, situaciones que nos harán felices y otras que solo nos harán llorar.
Cuando te sientas desanimado, no pretendas estar bien, no ocultes tu dolor frente a otros, por que tarde o temprano el dolor se acumula en el cuerpo se transforma en grandes ojeras, te vuelves más pálido y más débil. Así que si escondes eso un día explotaras y no solo te destruirás a ti mismo, sino a todo quien este alrededor.
Todo el caos que hay en tu mente tiene que parar y tienes que pensar una forma de que lo haga.
Llora, llora y grita lo que más puedas en tu habitación sola, sin que nadie te escuche...pero luego busca a alguien que te contenga, alguien en quien confíes plenamente y que te conozca mejor que nadie.
El dolor apesta ¿cierto?, pero también puede ser el inicio de todo tu potencial. De todo lo bueno que tienes en tu interior.