Rozo tus labios marchitos
y busco el anhelo
que tantas anteriores veces
me entregaste.
Pero ya no hay rojo
en un mar de rosas.
Ya no hay azul
en un jardin de lagrimas.
Me entrego a una verdad
que no es absoluta,
y rezo a un alma
que no es la mia.
Mis ojos ya no suspiran,
ya no despiertan
como el amanecer en verano.
Solo observan.
Nada
mas.

-NSA-