A veces te das cuenta que a una persona ya no le importas como antes por la forma en que te habla o a veces solamente en ver en que condiciones esa persona se acuerda de ti.
Así, si solo te llama cuando necesita algo que solo es de su conveniencia, pero cuando se trata de hablar de temas amorosos o simplemente desahogarse tu desapareces para esa persona.
Bueno, a veces los cambios son buenos aunque sean duros.
Y solamente quedan aceptarlos.