En mi anterior articulo les hable de algo bastante común en nuestra vida diaria, algo que revolucionaría la vida, y aunque lo deje algo inconcluso y con promesa de continuarlo, hoy tengo algo que creo podría ser más eficaz en nuestra vida diaria como seres humanos. Primero, y muy consiente de que quizá no tenga popularidad esté pequeño articulo, me gustaría platicarles mi experiencia de hace una semana. La pequeña de la foto fue atropellada enfrente de mi casa, cruelmente dejada y abandonada por el infeliz que la atropelló. Soy una mujer intolerante al maltrato animal y enseguida salí por ella. La llevé al veterinario sin un centavo esperando un milagro divino. Y así fue porque de algún modo si pude conseguir y pagar. Lo que me molesta y me gustaría expresar es la poca sensibilidad humana que hemos demostrado para con los animales sin contar las crueldades magnánimas que cometemos contra ellos.
Nada nos cuesta dar un puñado de croquetas o regalar agua purificada para los animales. Después de todo, les puedo jurar que son los animales más inocentes en el planeta.
Pero creo que después de todo no hay mejor recompensa que saber que has ayudado a un pequeño indefenso.
La adopción, como titulé esté articulo es de las acciones más satisfactorias en la vida ya que nos encontramos dándole a alguien lo mejor que podemos para mejorar su calidad de vida. La vida de estos pobres animales, en su mayoría han sido terrible, las condiciones en las que la gente los mantiene y su mal trato para con ellos son inhumanos.
Les puedo asegurar que la adopción, de cualquier animal, cualquier especie, les cambia la vida, les muestra responsabilidad, compasión y sobre todo, conocer el amor real y sincero. Esa es la única manera en que nos pueden pagar, con amor. Mi vida dió tres giros, pues yo he adoptado tres veces y sé muy bien de lo que les hablo.
A quien lea esto, ya sea de otro país, me encantaría que se sintieran motivados a vivir la experiencia de conectar con un animal, pero más que eso, a conectar con su corazón y espíritu.
Ellos son ángeles.