No han pasado ni siquiera dos días de que terminamos, o mejor dicho de que yo te dejé, y aquí estoy extrañándote. Son las 1:05 am y no dejo de pensar en ti, de recordar los momentos juntos, de recordar esa sonrisa tuya al despertar la primera vez que dormimos juntos luego de esa fiesta del 7 de diciembre, de recordar la primera vez que fuí a tu casa, de recordar la primera vez que dije "te quiero". Y sin embargo, ya no hay vuelta atrás, porque creo firmemente que esto es lo mejor para los dos, porque creo que el dolor no será en vano, y porque el hecho de que hayamos compartido tanto juntos no significa que no podamos hacerlo luego con alguien más.
Te quiero, no sabes cuanto te quiero, pero a veces lo mejor es decir adiós.