No es fácil ir por ahí fingiendo que la gente que esta al rededor tuyo te agrada. No es fácil si quiera caminar entre personas que solo te quedan mirando por lo que vistes, por como luces, o por como caminas. Es bastante difícil pensar que la gente va a aceptarte y aún más difícil pensar si podrían quererte.

Yo decidí desde hace mucho que la gente que está alrededor mío, no es mi clase de gente. Muchas veces me rodeo de personas que solo están ahí como aves pasajeras que al ser invierno, viajan a otros lugares. Yo solo deseo gente que se quede siempre. Y aunque eso casi nunca ocurra, quiero rodearme de los mejores.

No se queden con lo que sobre, no se queden con lo que hay. El mundo es demasiado grande y hay mucha gente. Esa gente que ven día a día, no son las únicas personas en este lugar.