Cariño dime algo, ¿cuántas veces te rompieron el corazón? ¿Cuántas veces borraron tu fe estos chicos que te prometieron todo? Solo para descubrir que, detrás de sus mentiras dibujadas en el cielo te habían engañado, haciéndote creer que finalmente habías encontrado al indicado, tu “alma gemela” sientes que tu destino fue decidido, y entonces se marchan y vuelves a estar sola limpiando las lágrimas de tu devoto corazón. ¿Cuántas veces fuiste incapaz de dormir? Porque el único hombre que pensaste que se quedaría para siempre, no está a tu lado. Lo intentas y cierras los ojos pero todo lo que ves son recuerdos, en lo profundo de tu agrietada alma están historias sin contar, escenas de ustedes envejeciendo juntos, escenas de sus manos entrelazadas caminando descalzos por la arena del tiempo por lo que sientes que será para siempre. Estás acostada fantaseando sobre el aroma familiar de su colonia, sólo para darte cuenta de que te hace sentir más sola que nunca. Empiezas a llorar pero eso no ayuda, las lágrimas comienzan a caer y deseas que pudieran ahogar todo el dolor que sientes, pero pronto te das cuenta que las lágrimas hacen que el dolor se sienta más real. Tus amigas te dicen que necesitas dejarlo ir, y Dios sabe que lo intentaste, pero el pesar sigue ocupando el espacio entre tus brazos donde él solía estar.
Es extraño cuanto dolor un corazón roto puede causar, las mismas emociones que da también las puede quitar. Ese sentimiento de enfermedad que persiste durante la noche, que mal que no haya un medicamento para el corazón roto. Escucha, crees que estás sola pero no lo estás. No se trata de lo que quieres sino de lo que tienes, busca profundo en tu alma y saca toda esa fuerza que se esconde en ti y pronto te darás cuenta que tu estado mental puede cambiar para mejor, puedes superar este clima salvaje y cuando la lluvia haya pasado y el viento haya amasado una suave brisa, te darás cuenta que el dolor es como la marea del océano; viene y va. Sólo ve con calma y pronto tu corazón volverá a ser lo que era, recogerás las piezas de todos esos sueños rotos, y aunque parezca difícil que te levantes de ese pozo en donde haz caído no pierdas la esperanza que un día obtendrás lo que mereces, algún día alguien te amará tanto que te darán el mundo entero y tal vez entonces te olvidarás de las veces que se rompió tu corazón.