Somos un trillón de moléculas, todas unidas de forma que componen nuestro cuerpo, nuestros órganos y músculos, eso debería hacernos fuertes, duros, porque al fin y al cabo somos la unión de muchas cosas. Sin embargo, sentimos dolor, pena, tristeza, nostalgia y un montón de sentimientos que nos hacen morir momentáneamente. Nótese que todos eso que nos hace morir, son sentimientos, todo está dentro de nosotros, en nuestra cabeza, en nuestro corazón, porque no hay nada más doloroso que un golpe emocional, unas palabras que no queríamos escuchar, personas que no queríamos ver o imágenes que de verdad NO queríamos ver, pero siempre pensamos que podremos SOPORTAR esas verdades, nos creemos fuertes, pero porque no creerlo si somos la unión de un trillón de moléculas, que fueron creadas con ADN de nuestros antepasados, que pasaron por momentos dolorosos. La cosa es que si SOPORTAMOS esas verdes pero con el tiempo, con paciencia, solo que en el momento de descubrir esa verdad dolorosa no lo sabemos, aunque no puedo pasar por alto la increíble realidad de que nuestros sentidos más internos nos preparan para eso, nos dicen no lo hagas, no sigas, eso que sentimos como intuición, nos sentimos invencibles, porque mientras más cerca del risco más vértigo, porque cuando más sabemos que nos vamos a estrellar más velocidad le ponemos al empeño.