Entre estrella y claveles, entre canciones y melodías revoloteando con mis pies, saltando y viendo como las puntas de mi cabello se mueven al soñar despierta.
Al imaginar otra vida donde la felicidad sea plena, donde nada duela y el corazón deje de llorar.
Sonrisas verdaderas al igual que cualquier sentimiento siendo este el más puro de todos. Cardamomo y regaliz, duraznos y frambuesas, siguen estando en mi habitación regados por todo el.
Las ganas de llorar hasta dormir en un sueño imposible se desvanecen de a poco haciendo que un rayo de sol se deslice con cuidado dentro de mi corazón, haciendo que toda tormenta interminable por fin acabe.