Él era como una fría noche de invierno, con un carácter avasallador y una mirada misteriosa. Él se hacia notar cada vez que entraba a la habitación, su mirada fija en sus objetivos y sus pensamientos en cada mujer de la fiesta. A él jamás le intereso enamorarse y ella lo único que quería era entregar su corazón y ser amada.
Ella tenia la esperanza que algún día la notara, pero eran demasiado diferentes. A ella le encantaba el día, el calor del sol por las mañanas, amaba la naturaleza y leer libros como respirar, ella siempre fue invisible para los demás, todos la llamaban rara, por ser diferente a las otras chicas. Él jamás la vio como ella esperaba, eran dos polos opuestos y aunque eran amigos, él jamás la amo, mientras que ella siempre lo quiso con todo su corazón.
Siempre cerca, pero jamás juntos...