Es increíble como una vida puede cambiar tanto en tan poco tiempo.
Es increíble como nosotros podemos ser los detonantes de dichos cambios.

Hace poco más de un año, me sentía sola, no tenia un grupo concreto de amigos, no me llevaba demasiado con nadie. Estaba mas perdida que nunca.
Y de repente, casi sin buscarlo, encontré a personas maravillosas que me hicieron dejar de lado la sensación de soledad que acarreaba conmigo.

Y claro que, de vez en cuando, me sigue pareciendo que no se quien soy, y por supuesto que tengo mis idas y venidas. Pero ahora se de donde vengo.

Es increíble, ahora, me llevo con personas con las que antes apenas tenía relación, he aprendido a bajar los muros, aunque tengo que seguir aprendiendo, ya no me entra un pánico horrible cada vez que alguien me hace, o dedica, un gesto de cariño.

He aprendido a no tener tanto miedo a querer, ni a que me quieran, pero aún sigo aprendiendo. Y aunque hay días en los que me arrepiento e incluso me siento estúpida por dejarme querer, son más los días en los que agradezco todo lo que tengo.

Se que en esto algo ha tenido que ver la suerte, al igual que se que gran parte de lo que he conseguido ha sido gracias a mi actitud. Se que aún me queda camino que recorrer y estoy dispuesta.

Las cosas pasan, y cambian. Al igual que las personas, vuestra actitud ante la vida y la gente, hace mucho.

Quizá creáis que sois algo que nadie anda buscando, y os puedo asegurar que siempre habrá alguien interesado en lo que sois, puede que no lo sepáis, o que no os hayáis dado cuenta, pero en todas partes hay alguien que quiere ser encontrado, y que a la vez, busca algo exactamente como tú.

No tengáis miedo a ser vosotros mismos, a querer y a dejaros querer.