Siempre me preocupo por pensarte en una pequeña parte de mi día, me enfoco en no olvidarte del todo porque a pesar del daño que me hiciste tú me enseñaste que aún hay motivos para ser feliz, que puedes enamorarte de pequeños detalles, que el dinero no lo es todo, y que se aprende a perdonar, pero lo que siempre voy a valorar más fue cuando decidiste irte, sin dejar explicación alguna, porque de ahí me enseñaste a ser más fuerte.