Entre esas cosas fatuas que uno hace, en estos días me puse a pensar en las cosas de la vida que uno tiene y que son usadas. Al punto me acorde cuando compraron a #snoopy y alguno de los amigos de #Carlitos le ha dicho que tiene un perro #usado.

Más ahora que han pasado un monte de años entre los dos, veo que un perro usado era lo que él necesitaba. Veo que no siempre lo nuevo es lo mejor como nos la han intentado vender. Las cosas tienen utilidad siempre que estén aquí, lo nuevo y lo usado está en la cabeza, y cada día tiene que cobrar menos importancia. Aún así me responderan que si quiero un carro, cómo lo voy a querer de segunda, o si quiero un helado cómo lo voy a querer usado. Pero, no se trata de eso, se trata de la utilidad de las cosas, de las personas, de los animales. Se nos volvió seres capaces de descartas cosas a gran velocidad. De apartar lo que no sirve según nosotros, o lo que no es nuevo. Qué será de nosotros cuando estemos viejos. Nos desecharan seguramente por falta de utlidad o porque es preferible un coche, papá, o mamá nuevo, que ese que tenemos desgastado por la vida, y con las marcas de la experiencia en su cuerpo.

Y tú estas seguro que todo lo nuevo es mejor, o más conviente. Por lo menos yo creo que no, y pongo por ejemplo a #snoopy.