Ya ha pasado más de un mes,más de 60 días sin verte. De repente te apareces, irrumpes en mi vida como si no necesitaras permiso, tal vez no lo haces, nunca pediste permiso para romperme el corazón.
Te veo y me pongo nerviosa, apenas puedo controlar mi respiración, lo tomo con calma, pero me doy cuenta de que todo sigue igual, nada de lo que siento por ti ha cambiado, solo se suma a mi pecho la profunda tristeza que dejaste con tu partida. Todavía no puedo descifrar muy bien que fue lo que me hiciste, sé lo que dolió y lo que duele pero no hay en realidad palabras que lo encierren.
Me siento tan sola, tan llena de estos silenciosos que me ahogan y no me dejan continuar, me pasó los días gritando a un fantasma que se esconde en las sombras y ataca por detrás.
Vete pronto de mi vida, amor, ya no me atormentes, entiende que todo lo que haces en mi es destrozar.