Hola. Te escribo otra vez con Siddhartha a todo volumen, recordándote (oh, vaya. Qué gran sorpresa).
Hoy mi mejor amigo me dijo que te necesito superar. Hay varios puntos aquí:
¿cómo superas a alguien que amas? ¿cómo dejas de amar a alguien? Sí, pero, "dejar" y "superar" son cosas diferentes. ¿Dejarte ir? No creo poder. ¿superarte? suena difícil.
¿cómo superas a alguien que es tu musa? ¿cómo esperas que te supere si eres la sangre que pasa por mi vena poética? ¿cómo te superaré si tú eres la sangre que convierto en pintura roja?
Al final todos somos metafóricamente masoquistas; nos aferramos a lo que nos hace daño, gracias a nuestra necedad.
Ojo aquí; no me haces daño directamente. Yo misma me hago daño estando aquí, amarrada de las manos a ti, atada a la idea de que tal vez sí tengamos que estar juntos. Pero, ¿qué carambas? Si me amo, y estoy segura que me amo más a mí que de lo que te amo a ti, pero, ¿por qué sigo lastimándome así?
Oh, al final, siempre seremos una marea misteriosa hasta para nosotros mismos.