Siempre he sido una "buena" estudiante ante ojos de mis padres, demás familia y profesores. En la preparatoria cambió un poco pero seguía entrando dentro de lo "bueno". Cuando por fin entré a la universidad no me encontraba para nada emocionada, tampoco estaba asustada, solo estaba nerviosa como en todos los ciclos nuevos, donde a veces eres nuevo o como cuando te cambias de escuela. ¿La psicología? Un fracaso, solo duré un semestre ahí para darme cuenta que en realidad todo lo que quería era biología, la naturaleza, los animales, la vida (aunque no cierren su mente a esos conceptos porque hay matemáticas, química y física también) ¿Es difícil? claro que sí, demasiado, no hay carrera que no lo sea. Estar entre cambios, desinterés e interés en la escuela me ha llevado a pensar ¿En realidad estudiar lo es todo? No cabe duda que las recompensas son buenísimas pero hay veces en las que sacrificas muchas cosas de tu vida por ello. Vale la pena divertirse y tomar un respiro de todo, vale la pena reprobar un examen, o la materia... vale la pena disfrutar cada segundo de tu vida sin sentirte presionado, sin sentirte asfixiado por tantas responsabilidades, vale la pena esperar un año porque seguro no sabes que estudiar, vale la pena todo lo que hagas con tal de alcanzar tu felicidad y no la de nadie más.