Aún recuerdo con exactitud tu rostro
tus pequeñas pecas y tu manera de sonreír
cómo me hacías reír con tus idioteces
cómo yo era lo más importante para ti

Hay cosas que tienen que pasar
y es algo que he aprendido con el tiempo
pero tú no morirás jamás
porque estás aún vivo en mi interior

En cada cosa que hago,
en cada objetivo que consigo,
cada vez que me caigo,
siempre estás ahí... conmigo

Te dejo ir porque tengo que vivir mi vida,
ser la chiquilla que siempre has sabido que iba a ser
porque tú tuviste confianza en mí incluso antes
de que yo supiera qué significaba aquello.

Me duele pensar que no tuvimos suficiente tiempo,
que mil cosas se quedaron sin decir,
y miles de recuerdos sin realizar.

He dejado de tenerle rencor a la vida
soy consciente de que era el momento de tu ida
pero ojalá volvieras.

Ojalá volvieras.

- A. L.